La nueva ronda de Astaná intenta impulsar el comité constitucional para Siria

El jefe de la delegación del gobierno sirio para las conversaciones de paz, Bashar Jafaari (i), y el viceministro de Exteriores kazajo, Yerzhan Ashikbayev (d), charlaban en una de las rondas de negociaciones sobre Siria en Astaná. EFE/Archivo

Nur-Sultán, 25 abr (EFE).- La duodécima ronda de negociaciones del proceso de Astaná sobre el conflicto sirio comenzó hoy a puerta cerrada en la capital kazaja, donde la oposición y el régimen, así como los países garantes del alto el fuego tratarán de poner en marcha por fin el comité constitucional para el país árabe.

La nueva ronda de Astaná se celebra en presencia de representantes de Rusia, Irán y Turquía -los garantes del alto el fuego decretado en diciembre de 2016 en Siria-, de la oposición y del régimen.

También se espera la llegada a lo largo del día del nuevo enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen, que asumió la tarea de mediador en enero pasado.

Además, Jordania participará en esta ocasión en el proceso como país observador.

Rusia e Irán son los principales valedores del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, mientras que el Gobierno turco respalda a las milicias rebeldes. 

En Nur-Sultán abordará entre hoy y mañana las vías para ultimar la formación del comité constitucional en Siria, que, entre otras cosas debe elaborar la nueva ley fundamental del país árabe. 

El comité, cuya finalización está siendo complicada, estará compuesto por representantes del régimen, de la oposición y de la sociedad civil. 

El viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia Mijaíl Bogdánov ha dicho que la ONU sugirió cambiar algunos nombres entre las personalidades que representarán a la sociedad civil cuando la lista estaba prácticamente finalizada.

En la capital kazaja también se abordará la situación en la provincia de Idlib, controlada por grupos rebeldes e islamistas, y donde los esfuerzos de Turquía y de Rusia por acabar con el último foco terrorista no están dando los resultados esperados. 

Ankara y Moscú establecieron en octubre pasado una frágil zona desmilitarizada, pero el ritmo de la lucha contra el terrorismo «no es tan bueno como esperábamos», según admitieron el pasado día 8 los presidentes ruso, Vladímir Putin, y turco, Recep Tayyip Erdogan.

Los dos líderes consideran que para solucionar el conflicto sirio primero hay que poner fin al problema en Idlib. 

En Nur-Sultán las delegaciones abordarán asimismo la situación en el noreste del país, tras el anuncio de la salida parcial de los soldados de EEUU de la zona, así como el regreso de los refugiados sirios a sus hogares y la reconstrucción del país. 

En el marco de las consultas está prevista además la octava reunión del grupo de trabajo para la liberación de detenidos y rehenes, la entrega de cadáveres y la búsqueda de desaparecidos.