Galardones premian los valores de quienes trabajan por un mundo mejor

Galardones premian los valores de quienes trabajan por un mundo mejor 

Los reyes de España posan para la foto de familia con los galardonados con los Premios Princesa de Asturias que este año reciben, entre otros, el cineasta Martin Scorsese, el filósofo Michael J. Sandel, la periodista de investigación Alma Guillermoprieto o la oceanógrafa Sylvia A. Earle, hoy en Oviedo, antes de la ceremonia de entrega que se celebra esta tarde. EFE

Oviedo (España), 19 oct (EFE).- El rey de España entregó hoy los Premios Princesa de Asturias, que este año destacaron la labor de quienes simbolizan “el valor del conocimiento, el altruismo, la superación personal, la voluntad y la determinación de alcanzar una existencia mejor”.

Felipe VI, que entregó los galardones en la ciudad española de Oviedo (norte), alertó de las “señales alarmantes” que representan la sobreexplotación, el calentamiento de las aguas a causa del CO2 o los ocho millones de toneladas de plástico que se arrojan cada año al mar, una situación que “es preciso revertir” y “cambiar sin dilación”.

Así destacó también la “labor tenaz y absoluta entrega” de la oceanógrafa estadounidense Sylvia Earle, Premio Princesa de Asturias de la Concordia por aunar los esfuerzos de más de 200 interlocutores para aumentar las áreas marinas protegidas y catalogar otras que “necesitan protección urgente”.

La “verdad y su defensa a ultranza” fue algunos de los rasgos que Felipe VI subrayó de la mexicana Alma Guillermoprieto, premiada en la categoría de Comunicación y Humanidades, que llegó al periodismo por casualidad para convertirse “en una de las mejores reporteras del mundo” a partir de cualidades como la curiosidad, la empatía o el dominio lingüístico.

Se trata, subrayó, de “una periodista imprescindible para entender la historia de los últimos decenios, sobre todo de Iberoamérica”, que ha trabajado “en lugares en los que no hay apenas resquicio para la esperanza” para poner de relieve “la grandeza de vivir con absoluta dignidad incluso en medio de las mayores desgracias”.

Sobre el cineasta neoyorquino y Premio de las Artes 2018, Martin Scorsese, autor de títulos emblemático como “Taxi Driver” o “Toro Salvaje”, dijo que es capaz de hacer “explotar la pantalla con emociones puras y extremas” a partir de “la búsqueda constante de la verdad y la redención”.

Felipe VI alabó “la pasión profunda” que Scorsese siente “por la vida, por el arte, su capacidad asombrosa para plasmar la ambivalencia de los sentimientos humanos, que anidan en lo más escondido del alma”, en un cine que abraza el “claroscuro” y la”contradicción” y que “renuncia al juicio trivial”.

Los galardones reconocieron la “magnífica labor” de la ONG Amref Health Africa, Premio de Cooperación Internacional, para extender la sanidad y mejorar la salud de millones de personas del continente a lo largo de los últimos 60 años, y que surgió de la “idea increíble” de crear los “flying doctors” (médicos voladores) con el uso de avionetas-ambulancias para llegar a los lugares más remotos.

También al alpinismo como “un deporte mítico” que exige “disciplina, valor y espíritu de sacrificio, destreza y precisión”, aunados todos en dos leyendas de esta disciplina, el italiano Reinhold Messner y el polaco Krzysztof Wielicki, galardonados con el Premio de los Deportes.

Unas cualidades que tanto Messner como Wielicki han puesto a prueba a lo largo de su destacada trayectoria “una y otra vez”, para representar “ese ejemplo de todo lo que, con coraje y pasión, el ser humano es capaz de alcanzar”.

Felipe VI también puso en valor las reflexiones del filósofo estadounidense Michael Sandel, Premio de Ciencias Sociales, en torno al diálogo, el debate público, la justicia o el bien común, a partir de un “pensamiento crítico e informado, ajeno a las modas pasajeras y a la superficialidad”.

Sobre el biólogo sueco Svante Pääbo, el primero en demostrar que los humanos modernos se cruzaron y mezclaron con los neandertales, galardonado con el Premio de Investigación Científica y Técnica, destacó su “trabajo inteligente y definitivo”.

“Le agradecemos, sobre todo, que sus pensamientos sobre la evolución de nuestra especie nos lleven a ser más humanos cada día, un poco más sabios y más comprensivos”, dijo.

La gran ausente en la ceremonia fue la novelista francesa Fred Vargas, quien excusó su presencia para recoger el Premio de las Letras por motivos de salud.

De ella, el monarca español ensalzó su uso del humor o la ironía para revitalizar el género de la “novela enigma”, como ella misma lo denomina.

Este es el tercer año que los galardones se entregan bajo el nombre de Princesa de Asturias, de acuerdo al título de la actual heredera de la Corona española, la princesa Leonor, que no los entrega personalmente por su edad, doce años.

Cada premiado recibe un diploma, una dotación en metálico de 50.000 euros (54.896 dólares al cambio actual) una escultura de Joan Miró y una insignia.

Los premios Princesa de Asturias, los más importantes de España, han reconocido a lo largo de 38 ediciones a personalidades como Stephen Hawking, Daniel Barenboim, Yaser Arafat e Isaac Rabin, y entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Fundación Bill y Melinda Gates, Wikipedia y la Cruz Roja.