Europa no tiene «excusa» para retrasar el canal de pagos con Irán, según Zarif

El ministro de Exteriores iraní, Javad Zarif. EFE/Archivo

Teherán, 14 abr (EFE).- El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, dijo hoy que Europa ya no tiene «excusa» para seguir retrasando la implementación del mecanismo especial de pagos Instex, que pretende facilitar el comercio con Irán pese a las sanciones estadounidenses.

«Para implementar el mecanismo, Irán necesitaba lanzar un canal similar, que comenzó (a funcionar) la semana pasada. Ahora los europeos no tienen excusa para un mayor retraso», señaló Zarif, citado por las agencias oficiales iraníes.

El Instrumento de Apoyo al Intercambio Comercial (Instex, en sus siglas en inglés) fue diseñado para mantener el comercio con Irán, pese a las sanciones impuestas por Estados Unidos tras su retirada unilateral el año pasado del acuerdo nuclear de 2015 con Teherán.

Francia, el Reino Unido y Alemania lo presentaron en enero pasado y el 19 de marzo Irán registró la compañía correspondiente necesaria para su funcionamiento, pero el mecanismo europeo todavía no se ha puesto en marcha.

Por ello, el jefe de la diplomacia iraní subrayó que los europeos deben «esforzarse mucho para cumplir sus compromisos».

«Son muy lentos y no deben asumir que Irán los esperará para siempre», subrayó Zarif, quien agregó que ya han lanzado mecanismos similares con países vecinos que están funcionando «bien».

«No tenemos idea de cuánto tiempo necesitan los europeos para lanzar un mecanismo rudimentario», criticó.

La Unión Europea (UE) afirmó tras una reunión el pasado marzo que se seguirá trabajando para que Instex sea operativo «lo antes posible».

Además del retraso en su implementación, otro problema es que en su primera fase se va a limitar al comercio de productos farmacéuticos, dispositivos médicos y alimentos, lo que no cubre las expectativas creadas, ya que en un principio se anunció que iba a incluir las exportaciones petroleras.

EEUU impuso en agosto y noviembre del año pasado sanciones a numerosos sectores económicos de Irán, entre ellos el bancario y el energético, con la idea de impedir las exportaciones petroleras de Irán.

El resto de firmantes del acuerdo nuclear de 2015 (Rusia, China, Francia y Reino Unido mas Alemania) siguen apoyando el pacto y han desplegado esfuerzos para contrarrestar las sanciones estadounidenses, aunque no todas las medidas han dado por ahora sus frutos.