Ecuador esperó a «blindarse» antes de suspender el asilo a Assange

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno (c), saluda tras un acto para inaugurar un programa de agua este jueves, en Latacunga (Ecuador). EFE

Quito, 15 abr (EFE).- Ecuador esperó a estar preparado frente a posibles ataques cibernéticos antes de tomar una decisión definitiva sobre la anulación del asilo al fundador de Wikileaks, Julian Assange, lo que ha generado una masiva ofensiva contra los servidores y páginas del país.

Así lo confirmó a Efe el secretario particular de la Presidencia, Juan Sebastián Roldán, tras conocerse que el país ha repelido estos últimos días masivos ataques cibernéticos, que el Ministerio de Telecomunicaciones ha cifrado en 40 millones.

«No lo han logrado porque estábamos preparados. El Comando Conjunto de las Fueras Armadas tiene una delegación que ha cuidado que eso no suceda», aseguró Roldán en una entrevista en la que se refirió a la situación que vive el país desde que el jueves puso fin a casi siete años de asilo de Assange en su Embajada en Londres.

«Por lo pronto, hemos salido victoriosos ante este ataque tan fuerte», puntualizó el secretario particular del presidente de Ecuador, Lenín Moreno, al explicar que en el proceso de toma de la decisión se esperó a «estar blindado» de posibles ciberataques.

«Ecuador ha recibido en los últimos cinco días más ataques que en toda su historia junta: páginas oficiales, ciertos centros de entrega de información… todos han recibido ataques de personas, me imagino, cercanas al señor Assange», afirmó.

Ecuador tomó en cuenta esa posibilidad después de que el fundador de la organización Wikileaks «amenazara» al país con activar «botones» que podrían causarle un gran daño.

Preguntado por Efe, Roldán matizó que esa fue una de tres las razones para dilatar la decisión de poner fin al asilo, a pesar de que las relaciones entre ambas partes se habían deteriorado gravemente desde un año antes, hasta llegar a una denuncia judicial del activista en agosto pasado contra el país que le amparaba.

Las otras dos eran la búsqueda de garantías en el Reino Unido de que Assange no sería extraditado a un país donde exista la pena de muerte o la tortura, y la tercera, una investigación en curso contra una supuesta red de «espionaje» que operaba en el país y también tendría vínculos con el australiano.

Según Roldán, a esa red pertenece el ciudadano sueco Ola Bini, detenido el mismo jueves en Ecuador y al que la justicia del país le ha impuesto 90 días de prisión preventiva hasta terminar la investigación.

«La Policía Nacional identificó a tres posibles hackers vinculados a una red de espionaje dentro de Ecuador», reveló Roldán en alusión a Bini y a otros dos rusos que están siendo investigados.

Varios países han ofrecido asistencia a Ecuador en materia de ciberseguridad, entre ellos Israel que según confirmaron hoy autoridades de la Cartera de Telecomunicaciones, colaborará para contrarrestar los ciberataques.

Assange estaba refugiado en la embajada de Ecuador en la capital británica desde junio de 2012 para evitar su extradición a Suecia, que por entonces solicitaba su entrega por presuntos delitos sexuales.

Ahora se encuentra ahora detenido en Londres, a la espera de una decisión sobre una eventual extradición a Estados Unidos, donde teme ser condenado a décadas de prisión acusado de «conspiración para infiltrarse en ordenadores» gubernamentales a fin de obtener información clasificada.

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Ecuador reitera que obtuvo garantías de Londres sobre la extradición de Assange

Quito, 15 abr (EFE).- El Gobierno de Ecuador reiteró este lunes que obtuvo varias garantías del Reino Unido de que no extraditaría al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, a un país en el que pudiera ser sujeto a la pena de muerte.

Un comunicado oficial difundido hoy lunes por la Secretaría Nacional de Comunicación de la Presidencia ecuatoriana (Secom) insiste una vez más en que el Ejecutivo británico a través de tres notas diplomáticas confirmó por escrito al presidente, Lenín Moreno, que Assange «no sería entregado en extradición a un país en el que pueda sufrir pena de muerte».

Ecuador aclara nuevamente que dos titulares de Asuntos Exteriores británicos, Boris Johnson y Jeremy Hunt, confirmaron el 7 de marzo y 10 de agosto del año pasado, respectivamente, que, «de acuerdo a la legislación británica, no se puede ordenar la extradición si la persona en cuestión está sujeta a la pena de muerte».

Y aclara que en una tercera misiva con fecha del 3 de abril de 2019, las autoridades británicas mencionaron: «El Gobierno de su Majestad confirma que la extradición de una persona desde el Reino Unido no puede ser ordenada donde la pena de muerte pueda ser llevada a cabo o puedan ser sujetos a castigo humano y degradante».

El comunicado de Secom subraya que el Reino Unido incorporó a su legislación en 1998 la Convención Europea sobre Derechos Humanos (ECHR), que expresamente prohíbe la tortura y el trato inhumano y denigrante.

Y por último enfatiza que Moreno reveló que el pasado 11 de abril había solicitado al Reino Unido la garantía de que Assange no sería entregado en extradición a un país en el que pudiera sufrir torturas o la pena capital, extremos que el Ejecutivo británico confirmó por escrito.

«El Gobierno Nacional actuó conforme al derecho internacional, las leyes nacionales y el respeto absoluto a los derechos humanos de Assange, y siempre expresó voluntad de encontrar una salida que no vulnere los derechos de ninguna de las partes», concluye el documento.

Ecuador retiró el pasado jueves el asilo político al fundador de WikiLeaks, refugiado en su Embajada en Londres desde 2012, por violar acuerdos internacionales, un protocolo especial de convivencia y participar en una trama de desestabilización institucional.

La policía británica se llevó detenido a Assange de la Embajada ecuatoriana donde estuvo asilado durante cerca de siete años ante el temor de ser extraditado al país norteamericano.

EE.UU. reclama a Assange por los miles de documentos secretos que aireó a través de su portal WikiLeaks y le acusa de cargos que pueden acarrear hasta cinco años de cárcel, mientras que la justicia británica pide hasta doce meses de prisión por violar las condiciones de su libertad condicional en el Reino Unido.

Esa medida cautelar que Assange incumplió en suelo británico había sido impuesta tras dos denuncias por supuestas agresiones sexuales -una de ellas una violación- presentadas por sendas mujeres en Suecia, causas que fueron archivadas ante la imposibilidad de avanzar en la investigación. EFE

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